Un buen cuero no se mantiene: se acompaña.
El día a día
- Limpiá el polvo con un paño seco y suave. Nada de productos de limpieza domésticos.
- Si se moja, secala a temperatura ambiente, lejos de estufas y del sol directo.
- Las marcas de uso son parte del carácter del grano completo: no intentes borrarlas.
Por material
Cada material de la casa pide algo distinto. Esta es la misma tabla que va impresa en la tarjeta de cuidado de cada pieza.
Cuero de grano completo
Camperas, cinturones, billeteras, portafolios
- Paño seco y suave para el polvo; crema neutra dos veces al año, en poca cantidad.
- Si se moja, secado a temperatura ambiente — nunca calor directo.
- Usalo: el movimiento hidrata la fibra y desarrolla la pátina.
EvitáProductos de limpieza domésticos, alcohol, solventes y el sol de ventana constante.
Gamuza de cabra
Chaquetas de gamuza
- Cepillo de cerda suave, siempre en el mismo sentido, para levantar la felpa.
- Manchas secas: goma de borrar blanca, sin frotar fuerte.
- Protector específico para gamuza una vez por temporada, en aerosol y a distancia.
EvitáCrema para cuero (apelmaza la felpa), agua en cantidad y cualquier cepillo metálico.
Cabritilla
Guantes
- Sacalos tirando de los dedos, no de la muñeca, para no deformar la costura.
- Si se mojan, dales forma con las manos y dejalos secar planos, lejos del calor.
- Guardalos planos, en su bolsa de tela.
EvitáDoblarlos en el bolsillo del pantalón, secarlos sobre un radiador y la crema común.
Latón macizo
Cierres, hebillas, herrajes, llaveros
- Paño de microfibra seco si preferís el brillo original.
- Dejarlo envejecer: la pátina del latón es buscada, no un defecto.
EvitáPulidores abrasivos — se llevan el baño de las superficies y rayan el metal.
Hidratación
Dos veces al año, aplicá una crema neutra para cuero con un paño de algodón, en movimientos circulares y en poca cantidad. Dejá absorber unas horas antes de usar la pieza. Con eso alcanza: el exceso de crema satura el poro.
Guardado
- Camperas: en percha ancha, dentro de una funda de tela que respire (nunca plástico).
- Bolsos: rellenos con papel para conservar la forma, parados y sin peso encima.
- Evitá lugares húmedos y el contacto prolongado con superficies que destiñan.
Los tres errores que sí dañan
- Calor directo. Estufa, secarropas o sol de ventana cocinan la fibra y la vuelven quebradiza. Es el único daño realmente irreversible.
- Plástico. Una funda que no respira atrapa humedad, y la humedad trae hongos.
- Exceso de producto. Más crema no es más cuidado: satura el poro y apaga el cuero.
Ante cualquier duda
Cada pieza incluye su tarjeta de cuidado. Si tenés una consulta sobre cómo mantener la tuya, escribinos: preferimos que una campera Moncré viva veinte años.